Ansiedad

Todos sentimos ansiedad y estrés de vez en cuando. Hay situaciones que suelen despertar sentimientos de ansiedad como, por ejemplo, cumplir plazos de entrega ajustados, obligaciones sociales importantes o conducir con mucho tránsito. Esta ansiedad leve puede ayudar a mantenerlo alerta y concentrado para enfrentarse a situaciones amenazadoras o difíciles.

Pero cuando se vuelve un problema, una patología, cuando se vuelve el estado más frecuente con el que se vive, cuando las personas sienten temor extremo o preocupaciones que perduran, pueden estar lidiando con trastornos de ansiedad. La frecuencia e intensidad de este tipo de ansiedad es a menudo debilitante e interfiere con actividades diarias, llegando al extremo de causar enfermedades, tanto en el cuerpo, como en la mente. Sin embargo, con un TRATAMIENTO ADECUADO Y EFICAZ, las personas que tienen trastornos de ansiedad pueden llevar vidas normales.

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En CONSULTORÍA PSICOLÓGICA SISTEMA LONDRES contamos con un equipo de profesionales especializados y con amplia experiencia en tratamiento psicológico para la DEPRESIÓN y más.

¿Qué es la Ansiedad?

Es la reacción ante lo que comúnmente llamamos preocupación, es el conjunto de reacciones que tiene el cuerpo ante un temor, real o no. Ese temor puede ser ante alguna amenaza o situación de peligro, según la percepción del individuo, por ejemplo, la preocupación ante alguna situación que se pueda presentar a futuro.
De manera fisiológica, la ansiedad se puede representar mediante problemas gastrointestinales, cardiovasculares, dolores musculares, dolor de cabeza, insomnio, y puede estar asociada a enfermedades crónicas como la diabetes, el cáncer, la hipertensión, etc.
De manera psíquica o psicológica, la ansiedad lleva a disparar fobias, compulsiones, obsesiones, pánicos, etc. Estos están principalmente asociados a la forma en que una persona piensa acerca de sus problemas y se dispone a enfrentarlos.

¿Cómo se Clasifica la Ansiedad?

Hay varios tipos principales de trastornos de ansiedad. Cada uno tiene características particulares.

Las personas con trastornos de ansiedad generalizados, tienen miedos o preocupaciones recurrentes como, por ejemplo, la salud o situación económica, y con frecuencia tienen una sensación constante de que algo malo está por suceder. La causa de estos sentimientos intensos de ansiedad puede ser difícil de identificar. Sin embargo, los temores y preocupaciones son muy reales e impiden muchas veces que las personas se concentren en sus tareas diarias.

El trastorno de pánico implica sentimientos repentinos, intensos y no provocados de terror y pavor. Por lo general, las personas que tienen este trastorno desarrollan mucho miedo respecto a cuándo y cómo se producirá su próximo ataque de pánico, y en consecuencia a menudo limitan sus actividades.

Un trastorno relacionado incluye fobias, o miedos intensos, respecto a determinados objetos o situaciones. Las fobias especificas pueden incluir situaciones como encontrarse con determinados animales o volar en avión, mientras que las fobias sociales incluyen miedo con relación a entornos sociales o lugares públicos.

El trastorno obsesivo – compulsivo se caracteriza por sentimientos o pensamientos persistentes, incontrolables y no deseados (obsesiones) y rutinas o rituales que realizan las personas para tratar de evitar o para liberarse de estos pensamientos (compulsiones). Ejemplos de compulsiones comunes incluyen lavarse las manos o limpiar la casa en exceso por temor a los gérmenes, o verificar algo una y otra vez para detectar errores.

Algunas personas que tienen graves traumas físicos o emocionales, por ejemplo, los producidos por un desastre natural o un accidente o delito grave pueden experimentar un trastorno de estrés postraumático. Los pensamientos, sentimientos y patrones de conducta se ven seriamente afectados por recuerdos de estos sucesos, a veces durante meses o incluso años después de la experiencia traumática.

Los síntomas como el temor extremo, falta de aire, taquicardia, insomnio, náuseas, temblores y mareos son comunes en estos trastornos de ansiedad. Aunque pueden producirse en cualquier momento, los trastornos de ansiedad surgen con frecuencia en la adolescencia o el inicio de la adultez. Hay algunas evidencias de que los trastornos de ansiedad son hereditarios.

Aparentemente, los genes, así como las primeras experiencias de aprendizaje en las familias, hacen que algunas personas sean más propensas que otras a padecer estos trastornos.

¿Cuándo pedir Ayuda?

Cuándo la ansiedad se convierte en patológica, cuando provoca malestar significativo, con síntomas que afectan tanto al plano físico como al conductual y psicológico, entre los que cabe destacar:

A nivel cognitivo-subjetivo:

  • Preocupación.
  • Temor.
  • Inseguridad.
  • Dificultad para decidir.
  • Miedo
  • Pensamientos negativos sobre uno mismo.
  • Temor a que se den cuenta de nuestras dificultades.
  • Temor a la pérdida de control.
  • Dificultades para pensar, estudiar o concentrarse, etc.

A nivel fisiológico:

  • Sudoración.
  • Tensión muscular.
  • Palpitaciones.
  • Taquicardia.
  • Temblor.
  • Molestias en el estómago.
  • Otras molestias gástricas.
  • Dificultades respiratorias.
  • Sequedad de boca.
  • Dificultades para tragar.
  • Dolores de cabeza.
  • Mareo.
  • Náuseas.
  • Molestias en el estómago.
  • Tiritar, etc.

A nivel conductual observable:

  • Evitación de situaciones temidas.
  • Fumar, comer o beber en exceso.
  • Intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, etc.)
  • Ir de un lado para otro sin una finalidad concreta.
  • Tartamudear.
  • Llorar.
  • Quedarse paralizado, etc.

¿Por Qué es importante buscar ayuda Psicológica?

Sin no se tratan, los trastornos de ansiedad pueden tener consecuencias graves. Por ejemplo, algunas personas que tienen ataques de pánico recurrentes evitan a toda costa ponerse en situaciones que temen podrían desencadenar un ataque. Esta conducta evasiva puede creas problemas si está en conflicto con requisitos del trabajo, obligaciones familiares u otras actividades básicas de la vida diaria.

Muchas personas que tienen trastornos de ansiedad no tratados son propensas a otros trastornos psicológicos, como depresión, y tienen una mayor tendencia al abuso de alcohol y otras drogas. Sus relaciones con familiares, amigos y compañeros de trabajo pueden volverse muy tirantes y su desempeño laboral puede decaer.

¿Cuáles son los Beneficios de la Terapia Psicológica para la Ansiedad?

No existe una única terapia psicológica eficaz para todos los problemas de salud. Los diferentes tratamientos se ajustan a diferentes personas y a diferentes condiciones de salud. No todo el mundo se siente a gusto con las terapias psicológicas, pero pueden jugar un importante y beneficioso papel como alternativa o complemento a diversos tratamientos, por lo que deben ser accesibles para todos los pacientes.

El tratamiento psicológico para personas con cuadros crónicos de ansiedad y otros problemas de salud física – mental, puede mejorar notablemente su calidad de vida, disminuir su sintomatología y reducir la sobrecarga del individuo y de la familia.

No esperes más, contamos con un staff de profesionales calificados, con amplia experiencia y especialistas que te ayudarán a encontrar una solución efectiva y de corta duración. ¡Te esperamos!

¿Cuándo debo pedir ayuda profesional?

A varias personas les cuenta darse cuenta que están deprimidas; minimizan lo que les ocurre, pues asocian la palabra depresión con debilidad. Y tienen la idea de que es cuestión de actitud, dejarse de engreimientos y ponerse bien. Pero no es algo que se soluciona con la simple voluntad de animarse, ni teniendo más fe en que Dios los salvará, ni esperando a que todo se solucione y pase por sí solo.

Si la depresión no se atiende, puede durar mucho más tiempo o empeorar y seguir desvitalizando a la persona, hundiéndola en soledad e incluso haciéndola caer en el uso de estimulantes que los hagan sentir superficialmente mejor.

En casos extremos podría experimentarse un sufrimiento tal que quiera eliminar esa sensación, al costo de eliminarse a sí misma.

El DSM-V da pautas que distinguen diversas formas de depresión en función de su gravedad, duración, síntomas, etc.Desde el episodio depresivo agudo hasta los trastornos distímicos que tienen más que ver con trastornos de personalidad.

Si están desmotivados, decaídos, heridos, ya se dieron cuenta de que es algo pasajero, pero aún creen no estar “tan mal”, no esperen a estarlo. Sentirse mal no es fallar ni hacer nada malo, es una herida profunda, una enfermedad que debe ser atendida. Buscar ayuda profesional psicológica es importante. En algunos casos, la medicación será importante como apoyo al trabajo emocional que se debe hacer en la terapia psicológica. Acompañados se sentirán mejor y podrán comenzar a recuperarse y a recuperar la esperanza.