¿POR QUÉ LOS NIÑOS SUFREN DE HIPERACTIVIDAD INFANTIL?

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¿POR QUÉ LOS NIÑOS SUFREN DE HIPERACTIVIDAD INFANTIL?

La hiperactividad en los niños, es un trastorno que afecta el 3 % de los niños de 5 a 7 años de edad mundialmente y les afecta más al género masculino. Para poder reconocer a un niño hiperactivo tiene que demostrar los siguientes factores:

  • Suele moverse de un lado a otro rápidamente y continúa sin finalidad alguna.
  • Desinterés de las actividades que realiza y de las otras personas. Suele apoyar en múltiples tareas grupales, pero nunca llega a finalizar las tareas que se le asigna al niño o el mismo por voluntad accede a realizarlas, pero ocurre lo mismo sucesivamente.
    Los niños, con hiperactividad, se les dificulta concentrarse en lo que hacen por tal motivo la mayoría de los niños con hiperactividad, suelen tener un bajo rendimiento en sus centros educativos.

Cambio de Personalidad

La personalidad del niño hiperactivo, cambia y demuestra en su conducta poca tolerancia, se convierte demasiado terco lo cual provoca que insistan más de lo normal para lograr lo que desea y le agrada llevar la contraria con todos. Suele involucrarse en problemas generales.

Señales de cómo detectar a un niño hiperactivo.

1.Dificultad para concentrarse en una misma actividad.
2-Dificultad para realizar Hobbies.
3 Es demasiado distraído ante situaciones que para otros
4. Dificultad para cumplir las normas.
5. Demuestra impulsividad casi siempre.
6. Dice y hace lo que desea sin reflexionar sobre las consecuencias.
7. Se mantiene en constante movimiento.

En los casos de diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad TDAH es importante seguir las siguientes recomendaciones:

  • El lugar donde se encuentre el niño debe ser ordenado, sin mucho ruido, sin muchos objetos a su alcance o cosas que lo distraigan.
  • Al niño no se le debe gritar, ya que esto lo inquieta más; las personas que viven con él deben controlar su enojo y sus emociones negativas.
  • Es importante que las personas con que vive tengan autoridad sobre él. Deben dar instrucciones que él entienda y que pueda cumplir.
  • Cuando observe que el niño está tranquilo felicítelo y anímelo para que mantenga este comportamiento.
  • Enséñele al niño que hay lugares y ocasiones en que es permitido ser inquieto y otros no. Por ejemplo, en el salón de clase el niño debe ser juicioso, pero si está en el recreo puede correr, gritar y jugar.
  • Establezca una rutina y un horario para las actividades que realiza el niño durante el día, por ejemplo: para comer, jugar, estudiar, dormir, ver televisión.
  • Haga una demostración de las tareas nuevas o difíciles, utilizando la acción acompañada de explicaciones cortas, claras y calmadas. Repita la demostración hasta que el niño aprenda y lo haga por sí solo.
  • Dele pequeñas responsabilidades de acuerdo con sus capacidades, como: llevar los zapatos a la pieza.
  • Evite decirle al niño constantemente “no haga”, “no toque”, “no grite”. Más bien, demuéstrele al niño que usted está contento cuando él tiene un comportamiento adecuado.
  • No le dé al niño muchas órdenes o información al mismo tiempo. Dele las órdenes y la información que él pueda entender y retener.
  • Cuando el niño esté muy alterado (puede hacerle daño a otra persona o a sí mismo), trate de estar calmado, tome al niño suavemente y espere a que le pase la crisis. Cuando esté calmado, hable con el niño y explíquele la manera como se debe comportar. Hágalo con amor, no le muestre rabia ni lo castigue.
  • No demuestre lástima, no se asuste, no se burle, ni sea demasiado permisivo con el niño.
  • Conozca el nombre y la dosis de los medicamentos. Adminístrelos de acuerdo con la orden del médico. Observe y recuerde los efectos o cambios que producen en el niño para informar de ellos al médico.
  • Comente abiertamente con el médico sus temores y dudas acerca del uso de los medicamentos.
  • Proporciónele al niño experiencias que le permitan más el éxito que el fracaso. Cuando le enseñe al niño, comience desde lo más sencillo hasta lo más difícil.
  • Cuando vaya a hacer actividades con el niño, tenga en cuenta que deben ser cortas. Inicie con 5 minutos cada actividad y a medida que el niño vaya mejorando su atención, amplíe el tiempo de cada tarea.

Tratamientos para la hiperactividad

En el tratamiento de la hiperactividad se le llama Psicopedagógica, lo que se hace es controlar las conductas que hacen que el niño tenga dificultades para así permitirle llevar una vida perfectamente normal. Por este motivo, el tratamiento psicopedagógico, que trabaja directamente sobre el comportamiento del niño enseñándole nuevas y más correctas formas de actuar.

Para que la terapia Psicopedagógica sea efectiva debe estar apoyada tanto en técnicas de modificación de conducta, como en la enseñanza de estrategias que permitan al propio niño ser el controlador de su comportamiento.

Conclusión: El comportamiento del niño hiperactivo, no es por que desee o por el simple hecho de molestar a su entorno familiar, social. El verdadero conflicto nace de la incapacidad del niño de no poder controlar su impulsividad y mantenerse concentrado en todo momento, lo cual genera un estado de frustración que dificulta aún más en su entorno social y familiar.

Recomendación:Es bueno y fundamental que los padres recurran a un especialista, el cual les brindara las orientaciones adecuadas para manejar con éxito este problema.

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